Notas de Conservación

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Una de las principales razones por las que muchas especies se encuentran en peligro de desaparecer es porque a muchas personas les parecen animales bellos, simpáticos o interesantes y los quieren tener en casa.

Javier Carballar Osorio
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Las dos especies de cocodrilos que viven en la Península de Yucatán, es decir, el cocodrilo de pantano (Crococdylus moreletii) y el cocodrilo de río (Crocodylus acutus), están protegidas por las leyes federales bajo la Norma Oficial Mexicana 059 siendo clasificadas como en “Protección Especial”, es decir, aquellas que podrían llegar a encontrarse amenazadas por factores que inciden negativamente en su viabilidad, por lo que se determina la necesidad de propiciar su recuperación y conservación, o la recuperación y conservación de poblaciones de especies asociadas.

Las razones que han llevado a estas especies a ser protegidas son la cacería indiscriminada y la perdida de hábitat. Se ha establecido una veda permanente para evitar la cacería de ambas especies y se han establecido leyes y normas que protegen al manglar, su principal hogar. Los cocodrilos son los depredadores tope de los ecosistemas en donde viven, y su contribución a la salud de los mismos es vital ya que su constante desplazamiento mantiene abiertos canales por donde fluye el agua, mantiene las poblaciones de sus presas saludables y lleva nutrientes de la tierra al agua. Por eso debemos conservarlos.

Conservación del mono araña

En la Península de Yucatán viven dos especies de monos, el saraguato y el mono araña. Ambos se encuentran protegidos por la leyes federales bajo la Norma Oficial Mexicana 059 siendo clasificadas como en Peligro de extinción. Los motivos por los cuales se encuentran en esta lista son debido a la gran destrucción que hemos hecho de sus hábitats y a que sus poblaciones son diezmadas porque las crías de estos primates son comercializadas ilegalmente como mascotas. Por lo tanto, nunca compres fauna silvestre, ellos no son especies domésticas.

Amar no es poseer

Una de las principales razones por las que muchas especies se encuentran en peligro de desaparecer es porque a muchas personas les parecen animales bellos, simpáticos o interesantes y los quieren tener en casa. Esta es una actividad que impacta negativamente a las poblaciones silvestres y se ha comprobado que, si hay demanda de estas especies, los comerciantes harán hasta lo imposible por hacer que “el producto” llegue a manos de quien paga por tenerlos. Por lo tanto, debemos hacer conciencia de que las especies silvestres no son especies domésticas. La domesticación es un proceso que le llevó a la humanidad miles de años de manejo para considerar a algunas especies (no individuos) “domésticas”.